Qué quiso decir Sigmund Freud cuando dijo que: “El yo no es dueño en su propia casa”


Para Sigmund Freud no somos completamente conscientes ni dueños de nuestros pensamientos, deseos y decisiones, hay fuerzas internas que operan sin que las podamos controlar del todo. Es por eso que el padre del psicoanálisis esboza la frase de “el yo no es dueño en su propia casa”.
Con ello quiere plantear que el “yo”, entendido como la parte consciente de la mente, es aquel que intenta ordenar, decidir y mantener cierta coherencia. Freud advierte que el “yo” no actúa en solitario, sino que está atravesado por impulsos, recuerdos y conflictos que no siempre son visibles, pero que influyen de manera decisiva.
En ese sentido, el reconocido psicoanalista rompe con la idea de un sujeto racional que domina su vida interna y plantea que aquello que creemos que son decisiones conscientes muchas veces están condicionadas por procesos que no registramos.
La explicación de la frase está en la teoría del inconsciente planteada por Freud. En ella, sostiene gran parte de la vida psíquica ocurre fuera de la conciencia. Allí se alojan deseos reprimidos, experiencias pasadas y conflictos que no desaparecen, sino que siguen actuando.
Para ordenar esta idea, que para muchos puede parecer bastante compleja, el psicoanalista propuso una estructura de la mente compuesta por tres instancias: ello, yo y superyó.
En primer lugar, Freud explica que el “ello” representa los impulsos más básicos que puede tener una persona. En paralelo, el “superyó” está compuesto por las normas y valores internalizados; y el “yo” es el que intenta mediar entre ambos.
En ese equilibrio inestable, dice Freud, el “yo” no tiene control absoluto y debe negociar constantemente con las fuerzas que lo superan. Por esta razón la frase expresa: “no es el dueño”, sino una especie de administrador que intenta mantener el orden.
Es por esto que el reconocido pensador austríaco explica que no siempre decide el yo consciente, sino que muchas elecciones están influenciadas por el inconsciente, aunque no lo advirtamos.
Sigmund Freud fue un neurólogo austríaco nacido en 1856 y el creador del psicoanálisis, una disciplina que revolucionó la forma de entender la mente humana. Su obra introdujo conceptos que hoy forman parte del lenguaje cotidiano, como el inconsciente, la represión o los sueños.
A lo largo de su carrera, desarrolló teorías que generaron tanto adhesiones como críticas, pero que marcaron un antes y un después en la psicología. Su enfoque puso el foco en aquello que no se ve, en lo que opera por debajo de la conciencia.
Freud no solo propuso una nueva forma de pensar la mente, sino también una manera distinta de abordarla, a través de la palabra y la interpretación. Su influencia se extendió a la cultura, el arte y las ciencias sociales.
Fuente: www.clarin.com



